Recomendaciones para obtener préstamos bancarios

En esta oportunidad te ofrecemos algunas recomendaciones para obtener préstamos bancarios, de forma que puedas solicitarlos y recibas aprobación de la entidad bancaria, disfrutando de las ventajas que ello conlleva.

Importancia de considerar las recomendaciones para obtener préstamos bancarios

En ocasiones, las personas que desean solicitar por primera vez un crédito incurren en algunos errores que podrían evitarse conociendo las recomendaciones apropiadas, esto suele generar que rechacen su solicitud y pierdan la oportunidad de recibir el dinero que necesitan para solventar sus necesidades.

Por ello, es fundamental que antes de solicitar un crédito conozcas las recomendaciones para obtener préstamos bancarios que te daremos a continuación.

10 recomendaciones útiles que debes conocer para obtener préstamos bancarios

Debes considerar que los préstamos se otorgan según tu capacidad de pago, que comprende el monto otorgado más los intereses generados durante el tiempo que dure el financiamiento y se ven afectados por la morosidad o impago, estos se acuerdan al principio entre el cliente y el banco.

A la hora de solicitar un préstamo es fundamental que conozcas ciertas recomendaciones que podrán ayudarte a conseguirlo de forma eficiente, estas son las siguientes.

Investiga y compara tus opciones

Cada entidad bancaria ofrece a los usuarios ventajas diferentes, como por ejemplo tasas de interés más bajas, montos de préstamos elevados, CAT menor, tiempo amplio de pago y otros.

Por ello debes estudiar muy bien tus opciones para elegir aquella que ofrezca mayores beneficios y menores riesgos a tu economía.

Consigna todos los recaudos solicitados por el banco

Disponer de todos los recaudos es fundamental, ni más ni menos, debes consignar lo que te solicitan, no solo para que aprueben tu préstamo sino para evitar retrasos en el proceso.

Este punto se relaciona con el anterior, ya que debes procurar realizar la solicitud en una entidad bancaria que solicite aquellos que están en tu posibilidad conseguir.

Revisa los detalles del contrato de forma minuciosa

La idea es que sepas qué te será otorgado y las obligaciones con las que deberás cumplir, de forma que el consentimiento sea informado y tengas claro aquello que estás firmando.

Presta especial atención a detalles como las penalizaciones, cargos extra, posibilidades de uso, intereses de mora y más.

Utiliza los sistemas de simulación

En internet e incluso en las plataformas del propio banco, suelen estar a disposición de los usuarios sistemas de simulación que permiten a los clientes conocer el comportamiento del crédito y compararlo con su disponibilidad económica.

Estos simuladores te darán una idea de cuántas cuotas deberás pagar y sus montos para que puedas tomar la decisión de forma consciente.

Indaga sobre los productos asociados al préstamo

Aunque la mayoría de las veces estos son opcionales, debes considerar los adeudos que los productos asociados pueden generar y realizar una comparación entre las ventajas y desventajas que ofrecen.

Selecciona el plazo de pago más conveniente para ti

Lo usual es que los bancos dispongan de diversas opciones de pago para que elijas aquella que más te convenga, considerando para ello tu capacidad de solvencia y que te sea posible decidir con base en esto.

Evita solicitar demasiado

Si solicitas más dinero del que realmente necesitas, puedes arriesgarte a comprometer tu situación financiera, generando problemas a largo plazo, manteniéndote endeudado por mayor tiempo y debiendo pagar una cantidad superior por los intereses generados.

Solicita tu préstamo en moneda nacional

La realidad cambiante de las divisas puede afectar negativamente tu adeudo, por lo que solicitar tu préstamo en moneda nacional te ayudará a predecir el comportamiento del mercado y salir de deudas más fácilmente.

Selecciona la tasa correcta para ti

Aunque muchos prefieren las tasas variables, estas suelen ser riesgosas y por ello es posible que, dependiendo de tu situación, te resulte de mayor provecho la fija ya que su estabilidad puede ser favorable para tu economía.

Evita retrasarte en los pagos

Recuerda que si pagas puntualmente evitarás gastar más en intereses de mora y podrás contar con un historial crediticio impecable a futuro.

¿Cómo funcionan las tarjetas de crédito y débito?

¿Eres nuevo en el mundo financiero?Descubre cómo funcionan las tarjetas de crédito y débito para que puedas hacer uso de ellas en tu vida diaria y disfrutar de sus beneficios.

Tarjetas de crédito y débito

Desde la creación de las entidades bancarias, estas han ofrecido a sus clientes diversos servicios de índole financiero a través de variedad de productos diseñados para responder a las necesidades de los mismos.

Sin embargo, no todos los productos o instrumentos financieros son iguales y conviene tener conocimiento sobre las diferencias existentes entre ellos para aprovechar sus beneficios y conocer tus responsabilidades como usuario al firmar un contrato de servicios.

¿Cómo funciona una tarjeta de débito?

Las tarjetas de débito son instrumentos que se encuentran asociados a cuentas corrientes o de ahorro y que permiten a los usuarios hacer uso del dinero que tienen disponible en ellas.

En tal sentido, la posibilidad de pago o uso de las tarjetas de débito se limita al dinero que dispone el usuario en la entidad bancaria y no es producto de financiación alguna por parte del banco.

Al utilizar la tarjeta de débito, el dinero se debita directamente de los fondos que el usuario tiene en su cuenta, de forma que es posible hacer uso de él para realizar pagos personalmente o de manera virtual, siempre y cuando el titular disponga de un monto suficiente para ello.

Cuando un usuario se convierte en cliente de una entidad bancaria y realiza la apertura de una cuenta, lo más habitual es que tenga derecho al uso de una tarjeta de débito que le permita movilizar el dinero a su gusto.

Además, dependiendo del tipo de cuenta contratada, es posible que esta incluya chequera u otros productos vinculados a ella.

Para utilizarla es necesario ser titular de la cuenta y puede emplearse en cajeros automáticos, puntos de venta, tiendas online y más, introduciendo los datos de identidad, número del producto y una clave de 4 a 6 dígitos, dependiendo del banco.

¿Cómo funciona una tarjeta de crédito?

Las tarjetas de crédito son instrumentos financieros que las entidades bancarias otorgan a los clientes dependiendo de su historial, con la finalidad de financiar sus compras o pagos.

Esto implica que cuando un cliente dispone de una tarjeta de crédito realiza una transacción financiera que no se descarga directamente de su cuenta, sino que se cobra a plazos y con una tasa de interés determinada.

Las tarjetas de crédito requieren autorización por parte del banco para ser otorgadas, de forma que no todos tienen derecho a una, sino que deben cumplir con los requisitos necesarios para solicitarla.

Estos requisitos suelen incluir un buen historial crediticio, estar solvente de adeudos con el banco, realizar pagos puntuales, tener un tiempo mínimo de antecedentes como cliente y más.

Además, los montos aprobados con la tarjeta de crédito son limitados anualmente y dependen en gran medida del ingreso o la posibilidad de pago de cada usuario.

Lo mismo ocurre con la tasa de interés que se establece dependiendo de la entidad bancaria, el límite de crédito y otros aspectos económicos, al igual que el número de cuotas en las que podrás pagar aquello que consumas.

Usualmente, este tipo de instrumentos no requieren clave secreta para su uso pero sí es necesario ser el titular del producto, firmar la transacción, indicar el número frontal y el de seguridad ubicado en la parte trasera.

Por lo general, puede ser utilizada en cajeros, puntos de venta, compras virtuales y más. Dependiendo de las políticas internas de cada entidad bancaria que la emita.

Incluso deberás considerar que a la hora de retirar efectivo de un cajero electrónico; por ejemplo, con la tarjeta de débito no se genera comisión alguna o es muy pequeña, en cambio la de crédito acarrea un recargo que debe pagarse en las cuotas correspondientes.

Conoce el mercado financiero dominicano

Conoce el mercado financiero dominicano, la realidad económica que respalda el ámbito político y social en la República Dominicana y otros países, sobre el que vale la pena conocer en profundidad.

Mercado financiero dominicano

El mercado financiero en República Dominicana está compuesto por el primario y el secundario, el primero es aquel en el que se emiten los nuevos instrumentos, mientras que el segundo tiene que ver con el medio donde se hacen transacciones con cada instrumento.

Particularmente, en países como República Dominicana se hallan instrumentos de deuda emitidos por diferentes entidades en el mercado primario. Sin embargo, al igual que ocurre en otras naciones, el principal es el sector público.

Por lo general, los gobiernos incurren en ciertos déficits para poder financiar diversos proyectos de impacto a largo plazo y que habitualmente son de alto costo, tal como sucede con represas, autopistas, hospitales, escuelas y más

En tal sentido, se recurre a la deuda externa e interna, considerando que en los últimos años en el caso particular de República Dominicana la deuda en bonos internos ha adquirido un monto bastante significativo.

Por otro lado, el Banco Central de la República Dominicana también es emisor de instrumentos que se utilizan para apoyar la gestión política del país, con la finalidad de mantener estables los precios en la economía.

Por ello, se considera que en la nación esta entidad bancaria tiene una participación protagónica en el mercado financiero.

Por su parte, en el sector privado también existen emisores de bonos que financian proyectos para el país. Entre ellos, los sectores que más participan son los de intermediación financiera, servicios eléctricos, construcción y turismo.

Estas entidades emiten, por ejemplo, bonos corporativos, deudas subordinadas, papeles comerciales y otros.

Antecedentes del mercado financiero dominicano

El ámbito de la Supervisión Bancaria de República Dominicana tiene sus orígenes en 1869 con la creación del Banco Nacional de Santo Domingo como la primera entidad financiera de la nación después de haber logrado la independencia.

Posteriormente, en 1909 se realizó la promulgación de la primera legislación bancaria que establecía como ente responsable de las finanzas a la Secretaría de Hacienda y Comercio, controlando las operaciones de índole económico por medio de inspectores y sucursales autorizadas.

Luego, surgió la transformación del sistema monetario y financiero internacional con la llegada del FMI y BM, creándose el Banco Central, el signo monetario nacional y la Superintendencia de Bancos.

Esto promovió la presencia de nuevas entidades bancarias en el país y el crecimiento del mercado financiero nacional.

De allí en adelante, se dio soporte legal y plena expansión al sistema financiero en República Dominicana, aportando al crecimiento económico del país.

Sin embargo, con la llegada de la década de los 80 se comenzó a debilitar el mercado, generando cambios en el precio del barril de petróleo, modificando la escala del sistema financiero y ocasionando una crisis respecto a la deuda externa.

Resoluciones del estado dominicano respecto al mercado financiero

Ante la realidad de la clara inestabilidad económica en el país, las autoridades decidieron implementar medidas restrictivas en el sistema financiero.

Sin embargo, todo lo anterior generó más crisis, quiebras y cierres de entidades financieras en el país, debilitando el sistema y haciendo notoria la necesidad de la modificación de la Ley General de Bancos.

En tal sentido, también se evidenció la necesidad de independizar la Superintendencia de Bancos para que funcionara de manera autónoma, ya que esta ejercía de manera subordinada a la Secretaría de Estado de Finanzas, debilitando las funciones del organismo.

Por ello, el Estado decidió tomar el modelo en auge en américa latina e implementar lo siguiente:

  •         Liberalización de las tasas de interés.
  •         Reformas en la Legislación Bancaria del país.
  •         Integración de los mercados domésticos al mercado internacional.
  •         Eliminación de obstáculos para la apertura de sucursales de bancos extranjeros en el país.
  •         Reducción de los riesgos bancarios con la implementación de un nuevo modelo de supervisión bancaria.

Bancamérica, banco en República Dominicana

¿Conoces Bancamérica, banco en República Dominicana? En esta oportunidad podrás descubrir todo lo que la entidad bancaria ha pasado a lo largo de su historia y su situación actual.

Bancamérica

Esta entidad bancaria incursionó en República Dominicana en 1983 con la razón social de realizar inversiones y promociones, hasta lograr ejercer como banco en el año 2000 con autorización de las autoridades competentes.

Comenzó a funcionar como entidad bancaria con el nombre de Banco de Desarrollo Proinsa, S.A, identidad que mantuvo hasta el año 2004 cuando se plantearon su conversión.

En ese año su conversión fue aprobada y comenzaron a ejercer funciones bajo el nombre de Banco de Ahorro y Crédito de las Américas, S.A., siendo líder en la nación en su ámbito de ejercicio.

Posteriormente, en 2008 decidieron convertirse en una entidad bancaria de servicios múltiples, recibiendo su aprobación en 2009 ante la Junta Monetaria de la República Dominicana.

A pesar de ello, la entidad demoró un año más en ponerse al corriente con las gestiones administrativas internas, de forma que en 2010 reiniciaron sus funciones.

A partir de ese momento, Bancamérica comenzó a consolidarse de manera concreta en el mercado financiero de República Dominicana como una entidad bancaria destinada a ofrecer soluciones financieras ajustadas a las necesidades de sus clientes.

Además, Bancamérica se ha caracterizado por ofrecer un servicio personalizado a los usuarios, con productos financieros innovadores y capaces de responder a las necesidades particulares de cada cliente con su Banca Personal.

Por otro lado, la entidad bancaria brinda su apoyo a PYMES y Empresas en general, prestando servicio por medio de sus oficinas a nivel nacional y su plataforma de banca por internet.

Situación actual de Bancamérica

Aunque esta entidad bancaria inició con muy buen pie y tuvo un crecimiento acelerado, la realidad es que posteriormente comenzó a tener problemas en el país.

En tal sentido, la Junta Monetaria de República Dominicana hizo de conocimiento público el incumplimiento del plan de regularización asumido por la entidad en 2019.

Esto implicó que la entidad comenzó a ser sometida a un plan de supervisión especial, a causa de su incumplimiento y su respectiva disolución, dejando de ser el Banco Múltiple de las Américas S.A o Bancamérica, quien dirigiera sus operaciones.

Con dicha resolución, la Superintendencia de Bancos le exigió a Bancamérica retomar depósitos mantenidos con otras entidades vinculadas fuera del país para aumentar el capital, reforzar sus métodos de cobro y controles administrativos internos.

Sin embargo, a pesar de la supervisión por parte del Estado y los esfuerzos de la entidad bancaria, esta no pudo subsanar los incumplimientos ni reponer capital.

Tal como indican las normativas vigentes en el país, tras su disolución la Superintendencia de Bancos asumió la tarea de que los activos y pasivos del banco fueran transferidos a otra entidad bancaria, empleando un proceso de licitación legal y transparente.

De igual forma, el Estado ha asegurado una cobertura de depósitos de hasta RD$1,860,000 por cada depositante, considerando que más del 98% de estos clientes mantienen un monto de ahorros en la entidad menor a dicha cantidad.

De esa forma, la Junta Monetaria también hizo un llamado a los depositantes y acreedores de Bancamérica a validar sus movimientos financieros a través de las agencias bancarias y canales digitales a la brevedad posible, a partir de febrero de 2022, de manera que puedan recibir la compensación establecida.

Además, exhortaron a los clientes que tuvieran deudas adquiridas y pendientes con Bancamérica a que las paguen a la brevedad, ya que la disolución de la entidad financiera no exime a los usuarios de liquidar sus pagos, ya sea de manera presencial o virtual.